¡Síguenos!Presidenta cuestiona omisión de mecanismo clave de participación ciudadana
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La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación del Plan B electoral, particularmente en su eje central enfocado en la reducción de privilegios dentro del sistema político. Sin embargo, marcó distancia frente a la decisión del Congreso de excluir la revocación de mandato, uno de los pilares de la propuesta original.
El paquete aprobado establece límites a los ingresos de consejeros electorales, elimina beneficios como seguros médicos privados y bonos extraordinarios, y fija criterios de austeridad en órganos electorales y legislativos. La lógica es clara: el gasto público no debe financiar privilegios.
Sheinbaum subrayó que estas medidas representan el núcleo de su proyecto político. Insistió en que los recursos provenientes de impuestos deben dirigirse a salud, educación y programas sociales, no a estructuras burocráticas con costos elevados.
No obstante, la mandataria cuestionó la exclusión de la revocación de mandato, que proponía aplicarse en el tercer o cuarto año de gobierno. Afirmó que no hubo argumentos sólidos para frenar su aprobación.
Desde su perspectiva, la negativa respondió a cálculos políticos de partidos que consideraron que la figura presidencial en una boleta concurrente podría influir en resultados electorales. Aun así, enfatizó que este mecanismo no implica promoción partidista.
También advirtió que la decisión refleja resistencias a ampliar la participación ciudadana, pese a que la revocación requiere recolección de firmas y no se activa automáticamente.
En balance, Sheinbaum consideró que el Plan B avanzó en lo esencial al reducir el gasto en estructuras electorales y legislativas, lo que calificó como un paso relevante dentro de la política de austeridad.
El debate legislativo dejó ver diferencias entre fuerzas políticas, abriendo un escenario de reconfiguración rumbo a próximos procesos electorales.
Finalmente, sostuvo que será la ciudadanía quien evalúe estas posturas, mientras dejó abierta la posibilidad de retomar mecanismos de participación, incluidas consultas y herramientas digitales.


