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El panorama meteorológico en México para las próximas semanas de abril y mayo de 2026 anticipa un escenario de contrastes marcados. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el país entra en una fase de transición entre la temporada frío-seca y el arranque de la cálido-húmeda, lo que modifica de forma directa el comportamiento de temperaturas y precipitaciones.
Durante el cierre de abril, el calor extremo dominará amplias zonas. En estados del Pacífico y del sur, los termómetros podrían superar los 40°C, mientras en el centro y oriente se esperan lluvias puntuales fuertes, generando condiciones variables en lapsos cortos. Es un patrón irregular, con cambios rápidos que obligan a monitoreo constante.
En paralelo, los indicadores hídricos muestran una mejora relevante. Gracias a un ciclo de lluvias favorable desde 2024, la sequía en México se redujo a 4.3% del territorio nacional, su nivel más bajo en más de una década. La cifra refleja una recuperación sostenida tras años de presión climática.
Actualmente, solo 72 municipios presentan algún grado de sequía, concentrados principalmente en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. La sequía moderada abarca apenas 2.4% del país, con afectaciones aisladas. Los niveles más severos permanecen contenidos: Severa (1.2%), Extrema (0.6%) y Extraordinaria (0.1%), focalizados en la franja fronteriza entre Chihuahua, Coahuila y Texas.
Las proyecciones para 2026 mantienen una tendencia positiva. Se prevé que gran parte del territorio permanezca fuera de riesgo significativo por sequía, con un inicio de temporada de lluvias más intenso que el promedio histórico, lo que fortalecería la recuperación hídrica.
Para mayo, el pronóstico incluye la llegada de entre 3 y 5 frentes fríos, que detonarán tormentas, granizadas y vientos fuertes. Aunque persistirán episodios de calor, estos sistemas contribuirán a estabilizar las temperaturas y consolidar el arranque formal del ciclo lluvioso.


